Datos personales

Mi foto
Badalona, Barcelona
Més que escriure sobre mi m'agradaria que algú em pogués definir

Seguidores

viernes, 17 de septiembre de 2010

FRIO

Esto que he escrito lo he hecho intentando ponerme en la piel de una mujer. De como duele desde su punto de vista una ruptura sin sentido ni piedad.

Al principio fue sutil, imperceptible, como una brisa suave. Tu boca rehuía mi boca, tus manos evitaban las mías. Poco a poco, se hizo evidente. Tu cuerpo y mi cuerpo eran como polos del mismo signo de un imán. Al inicio de un movimiento mío le seguía el movimiento contrario por tu parte.
A mi pregunta de “que te pasa conmigo” tu respuesta automática: “nada, que estoy cansado. No he dormido bien” o “sabes que no me gusta que nos vean en público”.

El sexo se convirtió en obligación y rutina. El amor en un recuerdo. La pasión en una quimera. Dejé de sentirme deseada y lo peor es que no tenia la sensación de que fuera porqué tu fuego lo apagara otra. Las horas se hacían interminables. Los días un contigo sin ti sin remedio. Cada tarde al despedirnos esperaba el certificado de defunción de algo que ya hacía tiempo funcionaba por respiración asistida.

Un día al fin desconectaste el respirador. No te tembló la mano. Juntos vimos como aquello que habíamos alimentado año tras año y sueño tras sueño boqueaba y expiraba delante de nosotros. No aguardaste ni tan solo a cubrirle el rostro por caridad y evitaste mirarme a los ojos mientras te alejabas.

Después de todo lo habido entre nosotros, aún así, yo no he podido dejar aún de quererte. Tú no has dejado aún de olvidarme.

Quiero que nos separemos

(traducido del catalán para que todo el mundo lo entienda)
Tenemos una historia y unos hijos juntos, pero ahora quiero romper contigo.
Escucha Espanya, hemos llegado al final del camino. Quiero que nos separemos. Nunca había imaginado hace unos años que llegaríamos a éste extremo pero esto nuestro no tiene futuro. Te veo como a un marido antipático que me maltrata y me explota. Me sabe mal recordar que te he amado y que me he esforzado por salvar nuestra relación, pero tu me has tenido siempre como a una propiedad. Te he servido y has presumido de mi. Algunas veces me has dicho que me querías pero con la boca pequeñita y sólo cuando has buscado alguna cosa de mí. Es muy triste, después de todo lo que yo he hecho para que todo fuese mejor.

Aún hay cosas que me gustan de ti, no me sabe mal reconocerlo. Por ejemplo tu preciosa lengua castellana. Qué pena que durante todos éstos años no hayas mostrado ningún interés por la mía.
Tenemos una historia y unos hijos juntos, pero ahora quiero romper contigo. Conozco bien tus estrategias. Me dirás que tu, sin mí, no serás nada, que nos necesitamos. Para ti, la manera de arreglar las cosas es que yo renuncie a ser quien soy. Te das cuenta? Nunca había pensado que pudiera sentir el desamor que siento por ti. Me sabe mal.
Ahora necesitaremos que nos pongamos de acuerdo y veamos como partimos las cosas y como seguimos subiendo los hijos. Tengo claro que te tendré que pasar una pensión. Ningún problema, Hablamos y hacemos cuentas. Siempre has portado mal que yo ganara más que tu. Con la generosidad que siempre te he demostrado. Qué absurdo!
Podría hacerte reproches. Podría decirte, por ejemplo, que no te has tomado seriamente mi manera de ser y mis ganas de vivir a mi manera. Esto nuestro podría haber sido un éxito, pero ahora te quiero decir adiós. Si puede ser, civilizadamente. Hasta ahora no has creído que tomaría ésta decisión, pero, ahora ya no es mi problema. Qué harás? Intenta mantener un poco de dignidad, si puedes. Yo me siento con ganas de vivir y tengo muchos proyectos. No te digo esa frase que tanto te gusta que se le atribuye a la madre del último rey musulmán de Granada (llora como mujer por lo que no has sabido defender como un hombre), porque a parte de machista, debe ser falsa.
Tómatelo como quieras, pero quiero que nos separemos. Que tengas suerte!
Adiós Espanya!

(Artículo publicado por MATEU CIURANA en el periódico AVUI)